
Ahí es donde descansan una seria de pensamientos redundantes sobre mi, sobre quienes amo y sobre quienes me acompañan en mi rumbo, que por el momento tiene sentido pero a veces suele virar de manera casi incontrolable por caminos desiertos de finalidades claras y sencillas, pero la verdad solo me preocupa un rato porque eso le da mayor versatilidad a quien soy si bien suceden cosas inesperadas, esas nunca son tan malas, algunas están llenas de buenos sentimientos y eso me hace feliz, otras quizás me deprimen o me enojan pero en fin viva la libre expresión, que bueno es saber que las cosas son mas cambiantes de lo que uno quiere porque eso te ayuda a crear nuevas estrategias para soportarlas y sacar de ellas lo mejor, lo mas funcional, y convertirlas en conductas adaptativas, y ya comienzo a transitar por el camino claro de mi vida, con conceptos adquiridos de años de estudio, y vuelvo a sentirme parte de un mundo en que todo puede ser, en que nada es absoluto, en que nada es bueno o malo, solo depende de mis experiencias pasadas, aquellas que vivencie de una u otra manera y que lograron dejar una impronta en mi alma, lo cual me hace sentir viva y llena de recuerdos, pero con las mismas ansias de alejarme un rato del mundo para ordenarlos y disfrutarlos de la manera mas integra que puedo, sin embargo, hay algo que me impide hacer eso, son aquellas personas que están aquí conmigo, acompañandome y siendo parte de mi vida, aquellas que se quedan en un pedacito de mi corazón y le dan fuerza a mi espíritu.
